Muchos de nosotros que hemos sufrido migraña nos hemos encontrado desesperados por tener una cura, llegamos a probar cosas realmente absurdas creyendo que nos van a solucionar la vida, desde el té del hongo que crece en una isla lejana que te da tu abuela hasta las medicinas extremistas que te manda el médico que muchas veces solo causan más complicaciones que lo que curan.